mardi 28 octobre 2008

Sólo hay una manera (de emplear 9 pounds)

Podría apostarlos todos
a que tal equipo no marca en todo el partido
o que finaliza el encuentro con más de 4'5 goles
y multiplicar la inversión por 15.

O tirarlos al río
o dárselos al mendigo
que acude cada noche al Parlamento.

Apilarlos, uno a uno,
sobre la mesa de mi habitación
y dejar que la memoria
se apiade de ellos.

Lanzarlos al retrete.
Gastarlos en comida.
O comérmelos.

Hay
cerca de un número infinito de maneras
de alejarse de ellos.

Y todas incorrectas.

Hace falta un acuerdo inapelable
de todos los órganos
emociones
pulsiones
recuerdos
esperanzas
locuras
y miedos

para llegar a la conclusión
que tras destruir una vez más el mundo
y fabricar uno nuevo
al que una mirada divina
"apruebe y vea bueno"

no quepa duda ninguna
que cambiarlos por
48 minutos de

sueño
cielo
credo

es el único modo correcto.