Podría apostarlos todos
a que tal equipo no marca en todo el partido
o que finaliza el encuentro con más de 4'5 goles
y multiplicar la inversión por 15.
O tirarlos al río
o dárselos al mendigo
que acude cada noche al Parlamento.
Apilarlos, uno a uno,
sobre la mesa de mi habitación
y dejar que la memoria
se apiade de ellos.
Lanzarlos al retrete.
Gastarlos en comida.
O comérmelos.
Hay
cerca de un número infinito de maneras
de alejarse de ellos.
Y todas incorrectas.
Hace falta un acuerdo inapelable
de todos los órganos
emociones
pulsiones
recuerdos
esperanzas
locuras
y miedos
para llegar a la conclusión
que tras destruir una vez más el mundo
y fabricar uno nuevo
al que una mirada divina
"apruebe y vea bueno"
no quepa duda ninguna
que cambiarlos por
48 minutos de
sueño
cielo
credo
es el único modo correcto.
El fi i la fi
Il y a 16 ans
1 commentaire:
m'encanta!!! =D
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