mardi 28 octobre 2008

Sólo hay una manera (de emplear 9 pounds)

Podría apostarlos todos
a que tal equipo no marca en todo el partido
o que finaliza el encuentro con más de 4'5 goles
y multiplicar la inversión por 15.

O tirarlos al río
o dárselos al mendigo
que acude cada noche al Parlamento.

Apilarlos, uno a uno,
sobre la mesa de mi habitación
y dejar que la memoria
se apiade de ellos.

Lanzarlos al retrete.
Gastarlos en comida.
O comérmelos.

Hay
cerca de un número infinito de maneras
de alejarse de ellos.

Y todas incorrectas.

Hace falta un acuerdo inapelable
de todos los órganos
emociones
pulsiones
recuerdos
esperanzas
locuras
y miedos

para llegar a la conclusión
que tras destruir una vez más el mundo
y fabricar uno nuevo
al que una mirada divina
"apruebe y vea bueno"

no quepa duda ninguna
que cambiarlos por
48 minutos de

sueño
cielo
credo

es el único modo correcto.

lundi 27 octobre 2008

?Y si el talento es una discapacidad¿

Ella recuerda a Dalí y llora
como savant que se oculta en una Islandia saqueada.
Encuentra el valle entre dos montes
donde Él imagina a Stephen Hawking y sonríe.
Títeres de lluvia en un mar de madera.
Primera parte de una nueva forma de leer.

Ningún modelo para Funes
si cuando apenas se posa la mirada
ya hemos vacíado otro nido.
Artemásica de una emoción
que no es tan importante entender
como sentir.

Nuestra discapacidad del empautismo.
Nuestra discapacidad del autoengaño.
El talento de la distancia
para concebir el abismo.

samedi 25 octobre 2008

Can

Nunca el Error es vencido.
La lucha lleva al fracaso.
Cambiará de rostro la prueba
amasada con barro humano.

Conocer no sirve de mucho.
Intuir retrasa el ocaso.
Que nadie sale viv@ de aquí
lo saben hasta los pa(s)tos.

Podrías rendirte, y ya.
Entregar tu orgullo pisado
Unirte a la mayoría que duerme
hasta olvidar que han olvidado.

Pero caíste del nido del cuco.
Tomaste del hongo prohibido.
Y ahora buscas en cada mirada
el fuego que acabe contigo.

Como perro ya sin colmillos
que dejó atrás la zanahoria
viendo en cada nuevo espejo
el futuro que aún no añoras.

Te queda
la media sonrisa.
Te quedan
las noches terribles.

Te quedan
los ojos can(s)inos
de haber
amado y sufrido

las lluvias de abriles
de marzos
febreros
de eneros
setiembres
de octubres
de julios
diciembres
de mayos
de junios
noviembres
de agostos las más imposibles.

Y en la superficie: la piel,
que oculta el motor que no quise.
Y en lo hondo de lo inefable
orgullo de semilla indestructible.

Ciencia

Es importante recordar que en la ciencia
dirijo la atención hacia alguna parte del Todo,
a la cual hago objeto de estudio.

Sin embargo,
en la ciencia quidámica
Yo
no soy importante.

Sólo desconociendo lo aprendido del ciprés
se puede optar a conocer el Árbol.

vendredi 24 octobre 2008

Luna

Cinco amigxs en el bosque hablan de la Luna. Tienen miedo.
Hay un sexto, al que casi nadie mira. Sonriendo.

Uno habla en voz alta y dice:

Mi mamá me explicó cómo controlar al Monstruo: podemos comenzar el estudio del movimiento de ese planeta mi­diendo su velocidad y posición. Se traducen los resulta­dos de la observación al lenguaje matemático, deduciendo números para las coordenadas y las cantidades de mo­vimiento del planeta, a partir de los datos observados. Se emplean, entonces, las ecuaciones del movimiento, para deducir de aquellos valores de las coordenadas y cantidades de movimiento correspondientes a un instante dado, los valores de las coordenadas o cualquier otra propiedad del sistema en un momento posterior. De esta manera, se puede pronosticar las propiedades del sistema correspondientes a cualquier instante futuro, por ejemplo, la hora exacta de un eclipse del monstruo.

Una chica rubia, en voz baja, musita:

Si al menos fuera un electrón... en la teoría cuántica el procedimiento es ligeramente distinto. Podemos interesarnos, por ejemplo, en el movi­miento de un electrón en una cámara de niebla y pode­mos determinar, mediante algún tipo de observación, la posición y velocidad iniciales del electrón. Pero esta de­terminación no habrá de ser precisa; contendrá, por lo menos, las inexactitudes derivadas de las relaciones de incertidumbre, y probablemente otros errores mayores de­bidos a dificultades propias del experimento. Son las primeras inexactitudes las que nos permiten traducir los resultados de la observación al lenguaje matemático de la teoría cuántica. Se escribe una función de probabili­dad que representa la situación experimental en el mo­mento de la medición, incluyendo también los probables errores de medida...

Entonces, la más pequeña del grupo, se levanta airada y con voz temblorosa afirma:

¡Esta función de probabilidad representa una mezcla de dos cosas: en parte, un hecho, y en parte, nuestro conocimiento de un hecho! Representa un hecho en la medida en que asigna a la situación inicial la probabili­dad uno (es decir, certidumbre completa) en el momento inicial: el electrón que se mueve con la velocidad ob­servada, en la posición observada; ¡"observada" significa observada dentro de la precisión del experimento! Re­presenta nuestro conocimiento de un hecho, en la me­dida en que otro observador podría quizá conocer la posición del electrón con más exactitud. El error de la ex­periencia no representa, por lo menos hasta cierto pun­to, una propiedad del electrón sino una deficiencia, en nuestro conocimiento del electrón. ¡Esta deficiencia de conocimiento también está contenida en la función de pro­babilidad!

Su hermano, para tranquilizarla, dice con voz calmada:

En una investigación cuidadosa de física clásica, tam­bién deben considerarse los errores de observación. Como resultado, se obtendrá una distribución probabilística de los valores iniciales de las coordenadas y velocidades, de manera similar a la función de probabilidad de la teoría cuántica. Sólo que en física clásica faltará la in­certidumbre necesaria, debida al principio de indeter­minación. Cuando se ha determinado, en física cuántica, la fun­ción de probabilidad, mediante la observación en el mo­mento inicial, puede calcularse según las leyes de la teoría cuántica la función de probabilidad para un instante posterior, y puede determinarse, por lo tanto, la proba­bilidad de que una cantidad medida arroje un resultado establecido. Podemos pronosticar, por ejemplo, la pro­babilidad de encontrar el electrón en un instante dado en un determinado punto de la cámara de niebla. Debe hacerse notar, sin embargo, que la función de probabi­lidad no representa por sí misma una serie de aconte­cimientos en el trascurso del tiempo. Representa una ten­dencia hacia acontecimientos, y nuestro conocimiento de ellos. La probabilidad puede relacionarse con la realidad sólo si se cumple con una condición esencial: siempre que se efectúe una nueva medición para determinar una determinada propiedad del sistema. Sólo entonces la fun­ción de probabilidad nos permite calcular el probable resultado de la nueva medida. El resultado de la medición será establecido, otra vez, en términos de la física clásica. ¿Tú que dices?

Pero la quinta, y más asustada de todxs, no puede ni mover los labios.
Si la noche fuera de luna llena, se podría ver la lágrima que surca su mejilla izquierda.

Calla.
Atesora su propio silencio.
Cuando ya lleva una marca de 4 minutos y 8 segundos, el chico que miraba la Luna sonriendo, se acerca a Ella.
Le susurra algo al oído.

Ella dice “no” con la voz dulce y valiente.
Él dice “gracias” y besa su párpado.

Media lágrima en otros labios.
Media sonrisa en otros espejos.
Se dan la mano, se van al bosque.
Ella será médico. Él enfermero.

Quedan los cuatrx amigxs en plena noche oscura: asustados, mudos y quietos.
Temiendo al Ojo en la noche estrellada, sabiéndose atrapados por solos, en El Laberinto Eterno.
Y vuelven a hablar, discutir y temer todo lo que sus manos palpan, sus oídos escuchan, ven sus espejos.

Así acuerdan, sin hablarlo, que aman y odian de igual modo a Quidam; siempre hacia el bosque, siempre en silencio...

¿Cuándo Él dejó de temer al Monstruo?
¿Qué esconden sus labios que controlan el Miedo?

Saben que su amiga ya nunca volverá a hablar de la Luna como lo hacen Ellos.

dimanche 19 octobre 2008

Quizás...

Cuando se pierde en el instante, ansía todo lo que tuvo antes de buscarse.

Le da por pensar que las pulgas de los perros saltan más que las de los gatos y los armadillos estropean muchos restos arqueológicos.
Mientras las plantas tienen valores morales, por lo que hay que tratarlas con dignidad.

La da por creer que la senda de los elefantes es la dulce tortura de ruinas que fueron columnas y la enfermedad menos rentable recibe
fácil trata-y-miento bajo la propia dictadura.

Considera la verdad de:

a) una solución para la muerte sin el proceso de la ría
b) una empresa entre las sombras que fastidie pesadillas
c) una intuición de fe brutal en la noche última

Pero es tan falsa su certeza que queda transtornado cuando, a todas las preguntas que a la vida sombra va lanzando, Ella va contestando: Quizás... quizás... quizás...

Quizas, Quizas, Quizas - Nat King Cole

lundi 6 octobre 2008

Nadja










Nada dejamos detrás, siempre el apego es constante.
Nada nos va a esperar, si no salimos, compadre.
Nada me queda soñar, si nadie me sueña al quedarme.
Nada será la verdad, nada más que un eterno instante.

dimanche 5 octobre 2008

Est@










Esta manera de ignorar qué caída va a matarme.
Este aprender a esperar sin estar en ninguna parte.
Este dolor sin maldad, esta ignorada hambre.
Esta residencia temporal a la que siempre llego tarde.