
Si digo "yo me mato"
no es en mí donde muero.
Vive en mí el Invisible
doble y rival verdadero.
Soberano asustado
ante el poder de un pueblo
construído por infinitas voces,
derrocado con infinitos egos.
Han pasado mil equisianas
más nunca llovió en Basilea.
La que ha de llevarme venga
con un par de alas de cera.
Puede que la dualidad sea
una forma de soledad extrema
y que muera ella en mí
como yo soy vida en ella.
Así que soy como un chiquillo:
no me pueden dejar solo.
Voy (al)ca(n)zando mariposas
hundiendo los pies en el lodo.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire